Querido mío:
Cuando vengas por fin, vas a conocer las líneas de mi
rostro, el color de mis ojos, como se siente
el roce de mi cabello. Cuando por fin llegues, el tono de mi voz dejara de ser
un eco en tus oídos. Cuando vengas y te
abrace, y pueda por fin tocar tu cara, voy a dejar de soñarte para cuidarte y
seguir amándote aún más de lo que te amo desde que te sueño, hijo mio.
Mamá te ama, aunque todavía no existes en la carne, eres materia de sueños y de mi alma.
Cuando nos encontremos voy a querer conocerte, y te voy a contar como soy, y como ha sido mi vida. Y espero que me enseñes muchas cosas, y perdones esos baches de nostalgias que me agarran a veces…porque mamá no lo sabe todo, hijo…bien que lo sabés.
Mamá te ama, aunque todavía no existes en la carne, eres materia de sueños y de mi alma.
Cuando nos encontremos voy a querer conocerte, y te voy a contar como soy, y como ha sido mi vida. Y espero que me enseñes muchas cosas, y perdones esos baches de nostalgias que me agarran a veces…porque mamá no lo sabe todo, hijo…bien que lo sabés.
A veces vas a sentir que no te entiendo, y cuando tengas
como 15 probablemente pienses asesinarme. Prometo no ser intransigente, y prometo no
dejarte salir a ese baile y abrazarte, y enseñarte que decirte “no” de tanto en tanto es también un regalo de
amor. Prometo no ver tu vida como una
chance para vivir la mía. Recuerda mencionarme de vez en cuando que prefieres hacerlo a tu manera y que errar
es siempre aprender. Por favor raya las paredes, rompe mis pequeños adornos,
esos de la mesita en el living. Seguro que después del primer susto, y de chequear
que no te cortaste con nada, voy a gritar, pero no me hagas caso. Es muy justo
que con vos aprenda un poco de
desorganización. Espero que tu primer frase no sea “pero por que?”, aunque pensándolo bien
tendría sentido…..tu loca madre es una rebelde cuestionatodo…
A veces voy a decepcionarte,
o vas a querer cosas que no voy a poder darte; ten presente siempre que puedo
equivocarme, pero estoy poniendo alma y corazón para enseñarte lo que es
importante. Se que vas a entender con el tiempo que no hay manual para ser
madre, que es un continuo ensayo-error y que mi amor es incuestionable. Mamá
nunca ha amado nada en este mundo como te ama a vos. Nunca lo dudes, ni por un
instante.
Quiero enseñarte a
ser sincero, y el valor de los actos por encima de las palabras. Quiero
saltar con vos bajo la lluvia, y abrazarte cuando tengas pesadillas. Vos sos la
razón que me asiste, y mi afán de seguir adelante…para que cuando me
encuentres, cuando al fin salgas de mis sueños y te hagas piel, huesos,
sonrisas, carne de mi carne, te sientas orgulloso de mi, hijo de mi amor y de
mi sangre.
P.d: te escribo esta
carta Valentino, como evidencia de fé…y para que, en algún lugar del
cosmos resuene mi amor, y decidas apresurarte.
te saluda atentamente, Siempre tuya,
Mamá. J