miércoles, 16 de noviembre de 2016

trenes

"Si no para en tu estaciòn, entonces no es tu tren". Me crucè con esa frase que demorò lo que me demorò en llegar "el agua al tanque", ,en golpearme de frente como un cachetazo sin sospecha previa, como esos que te daban de chico cuando opinabas en alguna conversaciòn de adultos. Mi Intuiciòn me lo venìa avisando, y a esta altura del partido, ya deberìa tener mas que automàtico el mecanismo de respuesta inmediato...pero demorè como 3 dìas en reaccionar. En el fondo, uno sabe. Siempre sabe. Pero se aferra, se miente, se deja "para despues" la voz en tu cabeza que te dice con sorna: "nenaaa, por ahì no es...". Y por ahì, no es. No està siendo. No lo fue antes y parece que tampoco ahora. Cuando aprendès a priorizarte vos, ya no te sale bien mentirte. Y no quiero mentirme, gastando energìa preciosa esperando. Porque yo ya terminè de esperar, de soñar que, de divagar, de perderme en ensoñaciones...Y empecé a decir, hacer, y concretar. Coherencia, le dicen. Cuesta mucho afilar el mecanismo, como para retroceder. Ya no estamos para evitar los riesgos, para la cautela, para vivir sentaditos en nuestras zonas de comfort, chochos de la vida. Es imperativo vivir cada minuto como si no hubiera mañana. Porque en realidad no lo hay, lo ùnico preciado es el presente. El amor no debe ser dificil. Debe ser el proceso mas fàcil del mundo. Si es algo que te complica, que te desgasta, que te hace llorar, entonces no es tu tren. Bajate en cuanto veas una parada, y segui atenta en la estaciòn. Las cosas buenas de la vida, son para los valientes. Para el que sabe que lo quiere y va a por ello.

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